Cada año todos los eurofans españoles viven con ilusión el Festival de Eurovisión. Desde el momento en el que se selecciona al candidato o candidata hasta la gran final del festival donde todo se decide.

Por desgracia, año tras año el público acaba con una sensación agridulce. Pese al enorme potencial de muchas de las candidaturas que se han mandado en estos años, España nunca ha estado cerca de poder ganar Eurovisión, pese a que los décimos puestos de Pastora Soler y Ruth Lorenzo dejaron muy buenas sensaciones.

Viendo estos resultados surge una pregunta, ¿Es España capaz de ganar Eurovisión?

Siendo realistas, no cabe duda de que en España hay talento de sobra. Tenemos cantantes con un gran potencial que podrían defender una gran variedad de propuestas, además de compositores y productores de lo más interesantes. ¿Por qué nunca llega el momento de la victoria?

En primer lugar hay bastante recelo por parte de los cantantes. Muchos ven como año tras año los artistas que se presentan son masacrados por las críticas de prensa y eurofans, por lo que muchos tienen la sensación de que Eurovisión podría dañar sus carreras, algo que lógicamente nadie desea.

Por otro lado, la preselección española (en el caso de que la haya) suele ser una gala bastante cutre y barata. No se pide un show al nivel del Melodifestivalen porque es de sobra conocido que la televisión pública española no tiene el presupuesto de la televisión sueca, pero se puede hacer una gala de más nivel y que de una mejor imagen internacional y que se muestre que España se toma el festival en serio. Eso también influye en el jurado que se debe seleccionar para la gala. En muchas ocasiones esos expertos no tienen un gran conocimiento del festival o incluso son totalmente contrarios al festival (sí Mónica te estoy mirando a tí), algo que no ayuda. Un jurado internacional como en este 2016 puede ser una buena idea, y ayuda a que la canción elegida sea conocida fuera de nuestras fronteras desde el comienzo.

La promoción del tema puede resultar clave, Barei ha sido una de las artistas españolas que mayor promoción ha realizado para su canción aunque se haya tenido que conformar con un pésimo puesto para su enorme trabajo, aunque las polémicas con la delegación española parecen haber influido en eso.

España puede ganar Eurovisión. Desde luego, hay talento de sobra en el país, de eso no hay duda. Pero hay bastantes problemas en el camino que si no se solucionan seguirán haciendo que España se quede lejos de la primera posición del ranking en el festival.

Hay que dejar de estigmatizar el festival. En otros países se ve como una gran oportunidad para darse a conocer, en España se debería tener esa actitud. Soraya ha sido un gran ejemplo de cómo saber aprovechar el festival pese a tener un mal puesto.

Una mejor gala. Puede parecer algo estúpido, pero esta gala es la carta de presentación de España de cara al festival. Y presentarnos con una gala realizada a todo correr sin presupuesto por TVE, poniendo a la misma presentadora, con un sonido de escasa calidad y sin una buena puesta en escena, deja mucho que desear y hace que la candidatura de España por buena que sea, no se tome tan en serio cómo se debería.

El tema del idioma es un debate que cada año vuelve. Tras el resultado de Barei muchos lo han considerado un síntoma de que no es necesario cantar en inglés para ganar. No es necesario, puede facilitar las cosas, pero no es estrictamente necesario, pero las críticas que se han vertido sobre ella han sido excesivas.

Las polémicas en la delegación española, algo que Barei ha hecho público, tampoco contribuyen. Puede que sea verdad que España busque a toda costa evitar ganar el festival, pero ese boicot que parece que realizan a los artistas sólo ayuda a dañar la imagen española, que de por sí tampoco es que se encuentre en su mejor momento.

Es probable que se tengan que despedir a ciertas personas y comenzar de cero y reorientar a la delegación española.

Los motivos pueden ser múltiples pero la respuesta a la pregunta es afirmativa. Sí, España tiene potencial para ganar Eurovisión, pero es necesario un enorme trabajo en diversas áreas para que esa sequía sin ganar el festival desde hace casi 50 años pueda finalmente darse por finalizada.

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