Desde la famosa consulta a los cuidadanos ingleses, el Brexit y Eurovisión parece que van de la mano, y se llegó a especular con la salida del país del Festival. Esta es mi opinión sobre el asunto.

Ayer, la gota colmó el vaso con un artículo publicado en el diario Dialy Express que, en un tono alarmista y casi desesperado, decía que los países amargados de toda Europa no votarían a Reino Unido en la próxima final del Festival de Eurovisión quedando últimos.

El autor del artículo, Jon Rogers, afirma de manera muy rotunda que el Reino Unido sufrirá una humillación.

The United Kingdom is expected to suffer a humiliation […] as experts say […]

Se espera que el Reino Unido sufra una humillación […] tal y como dicen los expertos […]

Antes de este artículo, ya se rumoreba que la salida de las islas de la UE, supondría la salida automática de la UER, cosa totalmente falsa. La UER y la UE son dos organizaciones completamente independientes. Por eso hoy, 27 países forman la UE, y más de 50, la UER.

Las ansias sensacionalistas llegan a unos puntos que pueden resultar ridículas. Ridículas, en efecto, para los medios que las publican. Europa ha celebrado Eurovisión en algunas de sus mayores crisis, como la de Crimea.

De hecho, a pesar de la ocupación rusa de la Península de Crimea (allí se llevó a cabo la final nacional para el JESC 2016, y se celebrará de nuevo para 2017), Rusia no ha cosechado más que resultados excelentes en los últimos años de ESC.

¿Predijeron los expertos del Dialy Express eso?

Europa es ya mayorcita como para saber qué es y qué no es Eurovisión. También para saber qué es y qué no es sensacionalismo

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