Ayer TVE emitió la gran final de Objetivo Eurovisión en La 1, a las 22:05.

Lo ocurrido ayer en el plató de Objetivo Eurovisión no tiene nombre. La vergënza se apoderó de más de un millón de espectadores que siguieron la gala en directo.

La emisión comenzó bastante bien, con la típica apertura de los hits eurovisivos que dio la entrada al jurado y al presentador, Jaime Cantizano. Ya los nombres escogidos por TVE, daban una pista de quién sería el ganador de esa primera fase de la final.

Mal sonido, mala realización y penosas puestas en escena fueron los factores que TVE usó para las 6 actuaciones de los finalistas.

La terrible y espantosa puesta en escena de Manel Navarro, con un sonido pésimo y un directo mediocre, llevaron al catalán al tercer puesto en el televoto, pero también a la victoria.

Leklein y Maika se comieron al resto de concursantes tanto en voz como puesta en escena. Pero ninguna alcaznzó la victoria.

Paula Rojo y Mario pasaron la gala sin pena ni gloria, sufriendo el asqueroso sonido y con unas puestas en escena acordes al tema que llevaban, pero no eran propuestas ganadoras. A pesar de la tensión generada cuando Mario se llevó el segundo puesto en la valoración del jurado.

Mirela cerró la gala con su propuesta aló Caribe Mix, pero con una voz y una puesta en esecena mil veces mejor que la del catalán, que la llevaron a ser la más votada por el público.

Y es que las votaciones fueron un auténtico paripé. Los dedazos de TVE con el jurado fueron descarados y roñosos. Todos sabíamos quién ganaría sus votaciones sin ni siquiera saber qué iban a votar. Manel se impuso a sus rivales.

De hecho, pareciera que TVE había calculado friamente las puntuaciones para que surgiera el empate entre las dos candidaturas, que eran las favoritas.

Ahí empezó lo verdaderamente bochornoso. Ni siquiera el interval act de Roko y Edu Soto pudo remediar lo que se venía encima.

Cuatro personajes maleducados y gritones (que ya llevaban toda la gala calentándonos el oído) se pusieron a gritar de todo a los artistas. Desde sinvergüenza hasta vete a tu casa. Cantizano se pasó media votación pidiendo, rogando, silencio. Pero los becerros no iban a parar ahí.

Con la votación de desempate del jurado (otra cacicada de TVE, debería desempatar el público), los cuatro venados se pusieron a atacar duramente al ganador, Manel Navarro, mientras que sus rivales, con gesto constreñido, veían que rumbo tomaba la gala y rogaban también, respeto y silencio.

Pero la cosa no iba a finalizar ahí, Manel les contestaba y les llegó a hacer un corte de mangas. Algo completamente deplorable y reprochable que aumentó aun más la tensión en plató.

La gala incluso terminó con la presunta agresión a Xavi Martínez, miembro del jurado.

Por la política de TVE, por sus dirigentes, por la actitud del público en la gala y del propio Manel Navarro, este año España no contará con el apoyo de muchos, ni tampoco el mío, para Eurovisión. No es por Manel Navarro, no era mi ganador pero algunos sabemos asumir las derrotas; sino por TVE y su asquerosa estructura y moral. Hasta aquí hemos llegado Federico. Hasta aquí hemos llegado Toñi.

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