OT ya ha superado el ecuador de su duración y la tensión se acentúa cada vez más, los concursantes sufren de mucha presión. Y el ambiente en las redes sociales no los ayudan en absoluto.

La gala de ayer no estuvo exenta de polémica, en redes y hasta en la propia academia hemos podido escuchar críticas abiertas al jurado y a alguno de los concursantes. Vimos a una Ana ‘War’ destrozada después de que Mónica y Soledad afirmasen que no entendieron la interpretación de ‘Lágrimas negras’, pero en el chat y en la propia gala recibió el apoyo de sus profesores.

El problema llegó precisamente en las nominaciones. El eterno nominado Cepeda se disponía a enfrentarse a Alfred, Ana o Raoul. Finalmente nadie salvó a Raoul de caer en la temida nominación. Ahora, me gustaría puntualizar un poco en el factor emocional de cada uno, porque desde el ‘fandom’ estamos pasándonos demasiado de la raya con uno y otro nominado.

Comienzo con Cepeda, el plato más polémico que hay en el menú. El voto talifán y carpetero han sido dos factores que, sin la más mínima duda, han condicionado el resultado de las galas y de las nominaciones. Es una realidad objetiva. El problema llega cuando los y las fans nos dedicamos a dilapidar a una persona porque vota lo que le da la gana, y eso cabrea, y el cabreo lleva a que la persona a la que lapidamos vote con mayor convicción a un candidato sin importarle demasiado las circunstancias.

Además, creo que las ‘bromas de mal gusto’ -si se pueden denominar así- hacia Cepeda son completamente innecesarias y abusivas. Puede gustarte o no ese artista, podrá sonreír más o menos… pero él no tiene la culpa, en ningún caso, de ganar una nominación. Y también quiero puntualizar en la parte humana, Cepeda es humano, y cuatro nominaciones suponen un desgaste emocional y anímico brutal. Creo que es una cosa en la que no se incide, lo cual demuestra la falta de empatía que muchísima gente tiene.

Por su parte, Raoul no tuvo su mejor noche. Eso se transformó en una -en mi opinión- predecible nominación. Y sí, por mucho que joda, Cepeda tuvo mejores formas que Raoul. Opino en contra de mi criterio, pues voy a votar toda la semana por Raoul, pero no tengo la necesidad de ser un ultra de Raoul.

Malísima cara en la gala y peor actitud en el chat, pero pidió disculpas más de una vez y confesó que ese era sú carácter. Más concretamente que era una mierda. Aún así, las disculpas no restan valor a que el susodicho carácter fuese igualmente reprochable.

Menos hipocresía y demagogia… ¡para disfrutar de la música!

 

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