ESC Insight publica una entrevista en exclusiva con el jefe de Delegación asutraliana, Paul Clarke, que ha afirmado que la versión asiática de Eurovisión está en marcha.

Según informa, el objetivo del proyecto se divide en dos fases: que más de una veintena de países se sumen a la competición y que el ganador compita en Eurovisión 2018.

Para hacerlo, se constituiría un Grupo de Referencia, lo que en Europa hoy es el Big Five, en Asia sería un Big Four: China, Australia, Japón y Corea del Sur. A partir de aquí, el desarrollo del nuevo concurso es un misterio.

Tampoco es una seguridad plena, pues la política asiática también mancharía el ideal de estrechar lazos mediante la música dejando la política a un lado. China teme que si Japón vence, el Festival se celebrase en tierra japonesa. Una idea no muy agradable para los chinos, en conflicto con Japón y Corea del Sur.

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